Cuando una empresa quiere vender más, lo primero que suele hacer es «más marketing»: publicar más, probar anuncios, abrir otra red social. Y casi siempre acaba con la misma sensación: mucho esfuerzo y ningún resultado que se pueda medir.
El marketing empieza antes de publicar
Antes de cualquier acción hay tres decisiones que no se pueden saltar:
- A quién le hablas: el cliente que más te conviene, no «todo el mundo».
- Qué le dices: el problema que le resuelves, con sus palabras, no con las tuyas.
- Cómo lo mides: qué resultado esperas de cada acción y cómo sabrás si llega.
Sin esas tres respuestas, cada publicación va por su lado y nada suma.
Las oportunidades que ya tienes
Muchas empresas buscan clientes nuevos mientras ignoran lo que tienen delante:
- Tus clientes actuales. Volver a venderles cuesta mucho menos que conseguir uno nuevo. ¿Cuándo fue la última vez que les escribiste?
- Las recomendaciones. Tus mejores clientes conocen a otros como ellos. Pedirlo de forma sencilla funciona.
- Las ideas que siguen en el cajón. Ese producto o servicio nuevo que llevas tiempo pensando puede ser tu próxima línea de ingresos.
Menos canales, mejor trabajados
No hace falta estar en todas partes. Es mejor hacer bien dos cosas, por ejemplo un boletín mensual a tus clientes y una web que te encuentren, que hacer mal cinco.
Un ejercicio para esta semana
- Apunta todo lo que hiciste en marketing el último trimestre.
- Al lado de cada acción, escribe qué resultado te dio.
- Si la mayoría de las casillas están vacías, no te falta marketing: te falta estrategia.
Si quieres ordenar tu marketing con objetivos claros, escríbenos.


